La Ciudad Deportiva

La Ciudad Deportiva

El despertar de una pesadilla recurrente

por | July 24, 2013 4:00 PM
0

La cita estaba concertada, la noche abría sus brazos para recibir el segundo partido de Carlo Ancelotti al frente del Real Madrid. Con ese viento que mueve las cortinas en la noche y con el tintineo de las campanas de viento en la puerta, los merengues se sentían de nueva cuenta en una pesadilla que durante años los aquejó. El Olympique de Lyon los tenía en su merced y el recuerdo de los años consecutivos que eliminaron al Madrid en la Champions estaba más vivo que nunca, hasta que los jóvenes blancos hicieron despertar a su equipo.

Era una de esas noches intranquilas, que con una y otra vuelta en la cama quien viera la escena desde fuera se preocuparía. El Barcelona ya había perdido en la nueva vista entre Pep, Thiago y sus ex compañeros. Todo indicaba que el resultado sería el mismo en Francia y que los merengues se despedirían con una derrota después de haber goleado al Bournemouth.

Clément Grenier fue el generador de las convulsiones del Madrid. Un golazo prácticamente de espaldas hacía revivir todas aquellas tardes en que los franceses le regalaban un boleto de regreso a los merengues cuando buscaban avanzar en la competencia europea. Por si fuera poco, la temperatura de los blancos comenzó a subir y la respiración entre cortada era audible a la distancia.

El segundo tiempo vio la luz y los cambios llegaron. Ya con Adán en la portería, Lisandro López se puso la capucha de verdugo y con su sola presencia el sudor comenzó a escurrir por la frente del Madrid. El gol del argentino hizo que los temblores comenzaran, la pesadilla resultaba más viva que nunca, hasta que llegaron los jóvenes merengues.

Como con un movimiento brusco por encima de las sábanas, Álvaro Morata y Casemiro lograron despertar al aterrorizado Real Madrid por la pesadilla que cobraba vida de nuevo. Un penalti del delantero español y un remate del mediocampista brasileño sirvieron para que el equipo despertara con un sobresalto y viera que todo había sido un sueño. Aún con la ropa de dormir mojada y con el pulso elevado, el Real Madrid vio cómo el reloj se iba consumiendo y el empate se consolidaba.

La vuelta de Ancelotti a Francia sirvió para ver a los elementos jóvenes de un Madrid que ya dijo adiós a Callejó e Higuaín quienes ahora disfrutan de los atardeceres napolitanos. Ahora el camino hacia la temporada continúa con miras a arrebatarle al menos un título a sus odiados rivales ahora bajo el mando del Tata Martino.

0

Copyright © 2010
La ciudad deportiva, capital de pasiones.
Todos los derechos reservados.