La Ciudad Deportiva

La Ciudad Deportiva

La insensibilidad de la UEFA en Kiev

por | February 21, 2014 9:07 AM
8

Alguna vez Arrigo Sacchi dijo que el futbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes, frase que después haría famosa Jorge Valdano. Pues pareciera como si esta frase no tuviera la menor importancia para la UEFA. El futbol es muy importante, sí, mucho más de lo que lo fue en la década de los ochentas y noventas cuando Sacci pronunció la famosa verdad. Hoy el futbol no es sólo un espectáculo, es uno de los negocios más importantes en el mundo, clubes como el Real Madrid, el Barcelona, Manchester United o ahora el Paris Saint Germain son algunas de las entidades que facturan más ingresos en todo el mundo, pero a pesar de ser un gran negocio y un mecanismo propicio para hacer política (sobre todo en Europa; Barcelona, Lazio, Real Madrid, etc), el futbol no está por encima de todo y esto es algo que la UEFA no debe olvidar.

El día de ayer se disputó en Chipre el partido de la Europa League entre el Dinamo de Kiev y el Valencia, un partido que la UEFA se negó a suspender o incluso a buscar un cambio de sede. Si no llega a ser por la intervención del presidente ucraniano, Viktor Yanuckovich, quien canceló todas las competiciones deportivas en su país, el máximo organismo del futbol europeo, con toda la prepotencia y falta de sensibilidad que le caracteriza, hubiera obligado tanto a españoles como a ucranianos a disputar un partido de balompié en Ucrania, un país en el que las condiciones no están dadas para una competencia de este tipo por la violencia que se vive en sus calles.

Las condiciones en Kiev no están dadas para el desarrollo de eventos deportivos entre otras cosas por respeto al pueblo ucraniano, que está viviendo una revolución interna para determinar si su futuro se encuentra en la Unión Europea o no. Ucrania se encuentra en un conflicto civil desde 1991. Ninguno de los presidentes que ha tenido ha podido terminar su mandato, pero desde noviembre de 2013 al 14 de febrero de este año fallecieron dos miembros de la resistencia (Pro Europa), y a partir del 15 de febrero las cifras de muertos se dispararon a más de 100 muertes y cientos de heridos entre miembros de la resistencia y de las fuerzas armadas.

Es insostenible se mire por donde se mire que la UEFA crea que Kiev hoy en día está en condiciones o con ánimo de disputar un partido de futbol. El estadio Lobanvosky Dynamo se encuentra a tan solo 20 kms de la primera barricada que protege a lo que queda del gobierno de Ucrania, lo que hacía de este partido un evento y un escenario propicio para que cualquier grupo con pretensiones políticas pudiera hacer ruido y enrarecer aún más el conflicto que se vive en el país.

La UEFA ha demostrado en otras ocasiones su falta de sensibilidad ante acontecimientos que acaparan la atención del mundo. El 11 de septiembre de 2001, la UEFA obligó entre otros equipos al Real Madrid a disputar su partido de Champions frente a la Roma en Italia a pesar de que fueron muchos los clubes que le solicitaron a Lennart Johansson, quien fuera presidente de la UEFA en ese entonces, que aplazara los partidos por respeto, petición que fue rechazada rotundamente.

Sí la UEFA es incapaz de mostrar un poco de sensibilidad frente al entorno que la rodea, por lo menos debería tratar de proteger sus interés. El atentado del 9/11 quedaba muy lejos de Europa y las posibilidades de otro atentado eran muy pocas, pero en Kiev la violencia tiene meses y va escalando, por lo tanto, el peligro para futbolistas y afición quedaba a tan sólo 10 minutos de donde se debía disputar el encuentro. Las consecuencias de un atentado sobre algún futbolista o un aficionado en Ucrania hubieran sido devastadoras para la imagen del órgano rector del balompié europeo, que si no se preocupa por la integridad de sus futbolistas o aficionados, por lo menos debería tratar de preocuparse por sí misma.

Al final el partido se disputó en Chipre, que por cierto se encuentra a menos de 300 km de la zona de conflicto armado en Siria, pero lo hizo por las razones equivocadas, no lo hizo por sensibilidad ni por tratar de proteger a sus futbolistas, lo hizo porque Yanuckovich los obligó para presionar aún más a la Unión Europea, de lo contrario la UEFA  no hubiera rechazado la solicitud del Valencia de buscar una sede alterna días antes y habría aceptado de inmediato en lugar de esperar a que faltaran menos de 12 horas para que se disputara el encuentro.

El futbol sirve para unir conciencias, pero también puede ser para dividir y funcionar como la maquinaria propagandística de algún político en turno. Lo que el futbol no se puede permitir es perder esa cualidad de ser la cosa más importante de las cosas menos importantes. Por encima de un partido de futbol está la dignidad y el respeto al sufrimiento de un pueblo, además de la seguridad de aficionados y futbolistas, pero parece que los dirigentes de la UEFA viven en una burbuja muy alejada de la realidad, y el problema con las burbujas es que siempre terminan por reventar.

8

  • Lo que sucede en Uccrania es lamentable, así como la decisión de jugar un partido ahí. Pero poner como “ejemplo” de la insensibilidad de la UEFA al 11 de septiembre es una reverenda estupidez.

    • Quien los acusó de insensibles el 11 de septiembre fue el Real Madrid, y muchos otros clubes que se negaban a jugara ese día

    • jose bueno

      no se disputo en ucrania se jugo en chipre pais cercano

Copyright © 2010
La ciudad deportiva, capital de pasiones.
Todos los derechos reservados.