La Ciudad Deportiva

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Stop Barcelona

por | April 2, 2014 11:31 AM
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¿Qué pasará si el Barcelona no puede fichar en los próximas dos temporadas por la sanción que le impone FIFA al encontrar irregularidades en al menos 10 traspasos de jugadores menores de edad entre 2009 y 2013?, ¿tienen los futbolistas de la plantilla actual un método de presión para exigir a la directiva mejores condiciones laborales a partir de esto?, ¿cómo es posible que uno de los equipos que tienen mejor imagen a nivel cantera sea sancionado por cometer delitos en la compra de jugadores menores de edad?, ¿cómo evitará la directiva de Bartomeu que se anticipen elecciones en verano después de verse involucrado directamente con el contrato de Neymar, las irregularidades con el fisco de Messi, y ahora las contrataciones de menores de edad violando el reglamento de FIFA? ¿Tendrá que suplicarle a Víctor Valdés que no se vaya en junio y a Puyol convencerlo de que se quede un año más en la banca esperando la explosión de Bartra? ¿la solución de los fichajes está en repatriar a Bojan y Deloufeu? ¿Y la defensa maltrecha? Y UNICEF ¿qué dice a todo esto?

De ratificarse la sanción, van a ser los dos años más largos en la historia del Barcelona. Será como una pesadilla que continúa durante todo el día. No importa que uno se despierte pensando  que el sueño pasó porque sólo las pesadillas pueden continuar donde terminaron la última vez. En lo deportivo, si procede el castigo, puede ser la ruina. Si esta temporada el conjunto blaugrana necesitaba reforzar su defensa, no quiero pensar qué va a suceder cuando Puyol se vaya en junio y deje un vacío de poder y otro espacio en blanco en la retaguardia. Tampoco quiero pensar qué pasaría si Pedrito, molesto por no jugar a pesar de tener bien afilado su olfato goleador, decide marcharse. O bien, si Alexis, el goleador de esta campaña, decide aceptar una oferta del extranjero. 

Estas situaciones me hacen pensar que los jugadores de la actual plantilla acaban de recibir un poder incalculable de presión hacia la directiva. Si antes eran Messi, Iniesta y Busquets los únicos futbolistas en exigir mejoras de contrato cada vez que sus agentes los convencían de ello, ahora cualquier podrá pedir a los de pantalón largo un aumento de sus emulentos con la firma posición de que si no lo hacen se marchan y el club no puede remplazarlos en el mercado de invierno y/o de verano.

Tampoco entiendo cómo el Barcelona ha podido en tan poco tiempo manchar con letras negras su imagen, una imagen que construyó con éxitos deportivos en los últimos años gracias a una camada de jugadores españoles jamás imaginada y a un Messi que sin ganar el Mundial se le ha comparado con los dos más grandes de la historia, una imagen que bordó con hilo dorado al demostrar al mundo que el trabajo con los jóvenes canteranos ofrece resultados incalculables, una imagen que por fin había logrado reforzar su filosofía de “más que un club” al apostar por los chicos de casa y conquistar no sólo España, sino el continente entero.

Cómo es posible que ese Club -por cierto, mi club-, que tanto ha presumido su cantera, que tanto ha explotado esa imagen de siempre velar primero por los intereses de sus aficionados y jugadores que por los comerciales, que tanto ha presumido de integridad y de valores, ahora sea acusado de violar no sólo el reglamento de FIFA, sino de violar el artículo 19 que habla sobre tres apartados que deben cumplirse para hacer legal el fichaje, los cuales son: uno, que los padres del chico se vayan a vivir al nuevo país por razones no relacionadas con el futbol; dos, que el jugador tenga entre 16 y 18 años dentro de la Unión Europea; tres,  que el jugador viva a menos de 50 kilómetros de la frontera de otra federación y el club que lo fiche esté a menos de la misma distancia, razones que el Barcelona no cumplió con al menos un jugador, el del coreano Seung Woo Lee que acaba de cumplir 16 años.

No entiendo cómo al club que mejor trabaja la cantera junto al Arsenal, al club que fomenta la formación de jugadores hechos en casa, lo pueden acusar de robarse talento juvenil menor de edad. No lo entiendo aunque  sea una práctica que se ha vuelto común en el viejo continente. No es la primera vez que escuchamos de jugadores que con ocho años tienen agentes, ni de niños de 11 que fichan por clubes de primera línea a pesar de tener al menos 10 años por delante para acabar su formación física.

No sé cómo le va a hacer Josep María Bartomeu, la sombra que dejó Sandro Rosell en el sillón presidencial, para resistir la presión por parte de la masa social del Barcelona después de que durante su mandato y el de su colega (Rosell) han invertido más tiempo en presentar argumentos contra los delitos y fraudes en los que se han visto involucrados, que en trazar una ruta a seguir para salvaguardar los intereses deportivos y a su vez mantener una imagen que ha costado mucho tiempo y dinero mantener en lo más alto del futbol mundial.

Este miércoles Zubizarreta tuvo que haber golpeado con ira su escritorio. Se tuvo que ver obligado a detener la planeación de la siguiente temporada por la sanción que le impone la FIFA. Le tuvo que haber llamado a Ter Stegen para avisarle que la operación se está complicando. Ha de estar pensando cómo articular el discurso que le va a dar a Víctor Valdés para convencerlo de que las circunstancias son extremas y que debe quedarse. También debe pensar en Puyol. Se debe de estar preguntar si vale la pena o no pedirle a Carles que se quede un año más en lo que Bartra termina de convencerse de que está hecho para jugar de titular.

Zubizarreta debe estar revisando las cláusulas de los contratos de Bojan y Delofeu, por decir algunos. Debe estar analizando con el Tata Martino si vale la pena frenar la progresión que está teniendo el chico rubio en el Everton para regresarlo a casa la siguiente temporada y si vale la pena darle una segunda oportunidad a Bojan, la estrella eclipsada del Camp Nou.

No sé qué piense UNICEF, orgulloso sponsor del Barcelona, quien se describe a sí misma como “la fuerza impulsora que contribuye a la creación de un mundo donde se respeten los derechos de todos y cada uno de los niños y niñas”. No sé qué pensar de Sandro Rosell, ni de Bartomeu, ni sé si esto le pueda afectar de una u otra manera a Messi a nivel comercial. Lo único que sé es que ningún otro equipo podría verse más afectado por una sanción como ésta que el Barcelona. Nadie pregona más que el conjunto azulgrana de ser más que un equipo, más que una entidad deportiva, más que un equipo ganar y exitoso.

Suena a tragedia, a pesar de que ahí están los hechos. El Chelsea fue acusado de hacer lo mismo que el Barcelona y acudiendo al TAS logró revertir la sanción. También el Basilea. Pero parece complicado que la FIFA, teniendo esos precedentes, quisiera verse exhibida de nueva cuenta con el Barcelona. Algo me hace pensar que tiene los hilos bien amarrados para poner el ejemplo y frenar una práctica que cada día se da con más frecuencia en el futbol. Aunque es doloroso, creo que tiene sentido, tiene sentido sancionar a un club, se llame como se llame, para ver si al rincón oscuro donde reinan los alacranes llega la luz.

 

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  • Tienes toda la razón, para mi era un orgullo decir que desde el “Dream team” el Barça trabajaba en cantera y en preparar jugadores para el futuro, ahora ¿Que más hay? seré la burla por defender lo indefendible, lo que siempre estuvo mal pero me hacían parecer que no lo estaba.
    Me da mucha rabia la situación que pasa el equipo y espero que sirva de ejemplo para todos los demás equipos “Grandes” y que se den cuenta que no son intocables, que deben hacer las cosas bien no solo por los intereses del club si no por los de todos a los que les importa el mismo.

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